Lamenda
Kingdon, de 62 años, ha explicado que se había dado cuenta de que
"había mucho tiempo entre la salida y la llegada del vuelo, pero pensé
que sería a causa del cambio de hora". Al parecer, no le dio más vueltas
al asunto ya que había comprado el billete con los puntos de viaje
acumulados por su marido en la aerolínea.La sorpresa se la llevó cuando el avión ya llevaba dos horas cruzando el Atlántico y, al comentar al viajero que tenía a su lado las ganas que tenía de visitar a la Alhambra, éste le respondió "no será con este avión".
Al ser informadas de la confusión, las azafatas reubicaron a Kingdon en primera clase y le ofrecieron una copa de champán. Al llegar a la escala programada en la isla caribeña de Santa Lucía, situada junto a Granada, la compañía le ofreció una noche de hotel y al día siguiente la embarcó en un avión hacia Málaga.
Para compensarla por el error, la compañía le ha dado puntos suficientes para volar gratis a su destino soñado: Nueva Zelanda.